Los niños y las niñas del colegio Santiago Apóstol, en el barrio del Cabanyal, no tienen un patio de escuela en condiciones donde puedan disfrutar de su espacio de recreo, utilizando hasta ahora la azotea del mismo edificio o un parque público próximo. Con la llegada de la pandemia del COVID-19, el Ayuntamiento de València cede temporalmente al centro el uso de un solar próximo a la escuela, donde poder garantizar las medidas de seguridad establecidas. Es a partir de esto que encuentran la oportunidad para pensar, diseñar y construir colectivamente el patio que quieren.
En la construcción de este espacio, bautizado por el alumnado como Zona Santiago, libre para jugar, participa el alumnado de E.S.O del colegio con un proyecto de Aprendizaje Servicio, junto con personas con problemas de salud mental contratadas para el desarrollo del proyecto. Se genera así un espacio donde conviven personas con diferentes capacidades que hacen un trabajo cooperativo con un objetivo común. De este modo la sensibilización se produce desde la convivencia y la cotidianidad, y se facilita la creación de espacios seguros e inclusivos.
Zona Santiago, libre para jugar es el documental que ha seguido todo el proceso de transformación de este espacio que pretende mejorar el entorno del patio en el ámbito físico y ambiental, romper la estigmatización del colectivo de personas con enfermedad mental y disminuir la exclusión social y laboral que sufren.