Cada vez más, el alumnado y el profesorado sufren temperaturas extremas que dificultan el aprendizaje y la convivencia dentro de la escuela. Ante esta realidad, se plantea un proceso participativo en las tres escuelas municipales de València (Benimaclet, Santiago Grisolia, Fernando de los Ríos), que permite a cada comunidad escolar identificar necesidades, imaginar nuevas posibilidades y generar propuestas concretas para la transformación del patio.
El proyecto se desarrolla en tres fases: una primera de activación y organización de la comunidad educativa; una segunda de diagnosis compartida para detectar debilidades y fortalezas; y una tercera de codiseño de soluciones, orientadas a convertir los patios en verdaderos refugios climáticos. El video muestra el informe final con la metodología y los aprendizajes surgidos de este camino conjunto.