La planificación territorial que se ha llevado a cabo en las últimas décadas, ha contribuido en gran medida a generar una desmemoria generalizada sobre los entornos que habitamos, perdiendo saberes y conocimientos populares muy valiosos. Esta falta de conciencia sobre el territorio facilita, cada vez más, la destrucción de los ecosistemas y la rotura de los equilibrios naturales que garantizan la preservación de los patrimonios naturales. Ante esta realidad, es necesario reforzar y trabajar la concienciación sobre las actuales realidades sociales y medioambientales que nos afectan, con el objetivo de reforzar los vínculos y el conocimiento sobre el territorio que habitamos, a la vez que reforzamos las lazos comunitarios como herramienta de apoyo mutuo.
Aigua Dolça es un proyecto que quiere fomentar el diálogo entre los diferentes sectores implicados en el uso y la gestión de la Albufera de València. La iniciativa busca comprender los conflictos desde múltiples puntos de vista y reforzar los lazos entre los diversos agentes del territorio. El proceso se despliega en cinco fases:
Fase I. Investigación preliminar y mapeo de agentes. Se realiza una revisión del contexto histórico y ambiental, complementada con un mapeo de los agentes locales vinculados al territorio. A partir de este trabajo se establecen los primeros contactos y se definen las personas participantes.
Fase II. Entrevistas. Se llevan a cabo diez entrevistas semiestructurades con perfiles diversos. El objetivo es profundizar en sus percepciones, conocimientos e inquietudes sobre la Albufera, con especial atención a voces que a menudo quedan en segundo plano.
Fase III. Producción de la narrativa coral. A partir de la información recogida y en diálogo con el proceso de facilitación, se propone la creación de un relato visual compartido. El artista Miguel Brieva elabora un cómic que integra las diferentes visiones sobre el territorio.
Fase IV. Edición del cómic y mediaciones educativas. El cómic resultante se imprime y se distribuye en centros educativos, donde se trabaja su contenido a través de talleres de reflexión colectiva. Este proceso culmina con la definición de acciones concretas de concienciación y posicionamiento crítico por parte del alumnado.
Fase V. Jornada de debate e intercambio. El proyecto concluye con un encuentro entre personas vinculadas a la Albufera y el Mar Menor, principalmente provenientes del ámbito activista. El espacio sirve para compartir experiencias, herramientas de trabajo y visiones sobre la conservación del patrimonio natural.